• Marketing digital para micropymes y autónomos. 
  • Publicidad en Google y Facebook Ads.
  • Posicionamiento en Google para negocios locales.

Qué contenido web clave debes publicar

El contenido web clave que debes publicar, es la esencia de tu página. Una web sin contenidos es como un jardín sin flores.

En Internet vas a encontrar información muy abundante sobre lo que es la creación y diseño de una página web. Sin embargo, la mayoría de información referida a lo que es el diseño web entra en la parte estética, y no tanto en la efectividad que debe de tener esa página web.

Lamentablemente, muchos emprendedores y empresas, ya sean grandes o pequeñas, cuando desarrollan su página web se centran en que visualmente se atractiva y que tenga un diseño sorprendente.

Por desconocimiento o mal asesoramiento le dan prioridad a esto y no tanto a que esa web cumpla una función efectiva y te ayude a generar ventas, informar a los clientes y captar nuevos prospectos.

Si caes en este error puedes acabar creando una web muy bonita. Incluso puedes presentarla a un concurso y ganar el premio. Sin embargo, muy probablemente, no contribuya a la rentabilidad de tu negocio.

No me malinterpretes. El diseño en una web es también importante y debe estar en consonancia con el contenido web, que es lo más importante de tu web y lo que finalmente te va a traer las ventas.

No permitas que el envase despiste a tu cliente con otros aspectos de tu web que no sean cumplir con el objetivo de generar ventas.

Los contenidos de tu web son algo personal de tu negocio. Aunque independientemente del tipo de negocio que tengas, los productos o servicios que comercializas, esos contenidos deben de cumplir con las siguientes claves:

Orientados a resultados.

Para conseguir resultados con los contenidos de tu web tienes que considerar que estos sean útiles y aporten valor a tus clientes.

Si lo que te acabo de explicar no te queda muy claro tan solo tienes que ir a Google y hacer una búsqueda de cualquier tipo de producto de empresas.

Visita varias páginas web de distintos negocios. Podrás comprobar cómo muchas páginas, quizás demasiadas. no te explican claramente lo que hacen, cómo prestan sus servicios, cuáles son los beneficios que vas a tener por contratarles, las características de su producto, cómo puedes emplearlo y el precio.

Si un posible cliente llega tu web y no encuentra la información que va buscando se aburrirá y se irá.

¿Sabes dónde? A la web de tu competencia. Y si allí encuentra la respuesta puedes dar el cliente por perdido.

Para comenzar a generar contenidos web orientados a resultados, lo primero que tienes que hacer, es ponerte en la piel de tu posible cliente. Piensa en el tipo de preguntas que él se hará cuando necesite contratar a una empresa como la tuya o comprar los productos que tú vendes.

Si aplicas un poco de sentido común te darás cuenta que, cuando un cliente hace una búsqueda, es porque tiene la necesidad resolver un problema, encontrar respuesta a algo que le inquieta o alguna duda que tenga, o incluso comprar un producto o contratar un servicio que desea.

Esa búsqueda para encontrar respuestas o soluciones tiene como fin el encontrar distintas opciones, compararlas y decidir por la mejor.

Y la mejor, muchas veces, no es la más barata. El precio va a ser un factor que va a tener muy en cuenta, pero también va a considerar las ventajas y desventajas de tu producto o servicio en comparación con la competencia. Eso finalmente le va a llevar a tomar una decisión de compra.

Por tanto, procura que en tu página hayan contenidos web orientados a resultados que sean útiles y aporten valor para tus clientes.

Céntrate en el usuario.

Usuario de contenido webEstá muy relacionado con él punto anterior pero no es lo mismo. Voy a ser en este apartado claro y directo. Si ya tienes una web dónde aparece alguna de las cosas que voy a comentar a continuación, por favor, no te lo tomes como algo personal.

A nadie le interesa si tu empresa tiene 50 años y tú eres la cuarta generación. Eso no le resuelve ningún problema a la gente. Ni le va a dar una solución a una inquietud, duda o consulta que pueda tener un cliente interesado en tus productos y servicios.

Si has estudiado alguna carrera, o hecho algún tipo de formación relacionada con la administración y gestión de empresas, seguro que te han dicho que una de las cosas que deberías de definir es la misión, visión y valores del negocio.

Y está muy bien que lo hagas. Pero esta información no tiene sentido colocarla en la página web. Es información que es muy útil a nivel interno de la empresa.

Tampoco caigas en la tentación de poner información de tu empresa como los balances, quiénes fueron los socios fundadores, o el crecimiento en ventas de los últimos 5 años, porque esto tampoco va a resolver la necesidad que puede tener un cliente.

Otro fallo frecuente es colocar los recortes de prensa en los que ha salido tu empresa. Creo que a estas alturas a nadie se le escapa que, cuando una empresa sale en un reportaje o artículo de un periódico o revista, ha pagado por ello. ¿Crees que aporta valor a alguien?

La verdad es que los usuarios que llegan a tu página web lo harán porque quieren saber los productos o servicios que ofreces. Los precios que tienes, si es que los productos o servicios tienen un precio determinado. Quiénes son las personas que le van a tender o le van a ofrecer el servicio. Cuál es la trayectoria de tu empresa. Quiénes son tus clientes; eso sí, que sean conocidos o relevante.

Estos son los tipos de contenidos que espera un usuario encontrar en tu página. Además el contenido web debe tener arte para enamorar y seducir a tus clientes en el mensaje.

Deben transmitir sensaciones y emociones que le hagan tomar la decisión de compra, incluso, antes de analizar racionalmente las características técnicas del producto o servicio.

Lo más importante son las necesidades de tu cliente.

Si te pregunto cuáles son las necesidades de tu cliente, probablemente me darías alguna respuesta parecida a estas:

  • Quieren ahorrar dinero.
  • Quieren tener un producto/servicio de calidad.
  • Necesitan tocar y ver el producto antes de comprarlo.
  • Necesitan que les atienda una persona que les de confianza.
  • Que les sirvan bien y rápido.

¿Me equivoco? ¿Me hubieras dado alguna otra respuesta? Tal vez si. Aunque estas son muy habituales. Sin embargo, estas respuestas, y probablemente la que tú me hubieras dado, son demasiado generalistas.

De forma general, los clientes solo quieren dos cosas: Obtener un placer o evitar un dolor. Así de simple. Teniendo esto presente, ahora tienes que pensar en cuáles son las necesidades concretas de tu cliente.

Créeme. Cada cliente tendrá sus necesidades particulares, por lo que generalizar puede no darte demasiados buenos resultados.

Si un cliente llega a tu web buscando algo que le proporcione un placer o que le evite un dolor, procura que lo encuentre rápido. Nada más abrir la web. Porque, de lo contrario, tardará muy poco en marcharse. Y eso es malo para tu web y para tu negocio.

La clave aquí está en conocer a tus clientes y sus necesidades. En función de esto, crear contenidos adaptados a cada cliente. Cuanto más segmentes tus clientes, cuanto más específico seas, mejor te irá.

Tal vez, el mismo producto o servicio pueda satisfacer a muchos perfiles de clientes. Sin duda. Pero si el cliente no ve a la primera que ese producto o servicio cubre esa necesidad que él tiene … ¡adiós venta!.

Es muy común el pensar que los clientes quieren ahorrar y comprar barato. Y sí, es cierto. Pero por encima de ahorrar quieren satisfacer una necesidad para obtener placer o evitar algo que les duele.

Y si dudas en lo que te estoy diciendo, piensa por qué la gente compra teléfonos móviles que valen 1.000 €, cuando pueden comprar otros que tienen las mismas funciones o muy parecidas por 150 €. ¿Tienes la respuesta? ¿En serio sigues pensando que todo el mundo quiere ahorrar y comprar barato?

Es un ejemplo, pero lo puedes aplicar al resto de factores que influyen en las necesidades de un cliente.

Los contenidos web se crean para vender.

foco contenido webNo pierdas el foco. Evidentemente hay que crear contenidos web que estén enfocados en atender esas necesidades que tienen los clientes. Pero ante todo, eso se tiene que traducir en ventas.

Entonces, los textos, los vídeos, las fotos, y toda la información que pongas en tu web tiene que estar pensada para vender.

Aquí quiero hacer un inciso, porque con esto de la globalización estamos cayendo en copiar a los yanquis su estilo de venta agresivo, que a los de cultura latina nos repele tanto.

Seguro que has visto anuncios y publicaciones con un estilo parecido a esto:

“¡No te pierdas esta gran oportunidad! Esta oferta estará disponible por tiempo limitado. COMPRA AHORA MISMO y si eres una de las 100 primeras personas te llevas un descuento extra del 20%”.

Tal vez, las personas más impulsivas suelen picar en este tipo de llamadas a la acción. En general, sobre todo si no hay confianza o no conocemos a quien está haciendo esa oferta, suele provocar precisamente esto: DESCONFIANZA.

La confianza se gana aportando valor y siendo transparente. Para ello, tienes que ser capaz de transmitir a través de tu contenidos web exactamente qué pueden obtener de ti y mostrarles, de forma cristalina, qué tienen que hacer para conseguir tus productos o contratar tus servicios.

Hay que ofrecer mucha información valiosa y si, GRATIS. Así que supera esos miedos de la era industrial en la que había que facilitar poca información, no vaya a ser que nos copie la competencia. Hemos cambiado de era. Ahora estamos en la era digital.

El objetivo es que tu web se convierta en una pista de aterrizaje que lleve a esos visitantes, que también son potenciales clientes, a tu objetivo principal, que no es otro que el de vender.

Los contenidos web son el imán de las ventas.

Muchas empresas pequeñas, y no tan pequeñas, cometen el fatal error de considerar la web como si fuera un vaya publicitaria. Normalmente encuentras esta estructura típica:

  • Página de inicio: donde ponen a qué se dedican y/o qué hacen.
  • Quienes somos: donde suelen poner la historia de la empresa (que a nadie le interesa), que es un fallo garrafal.
  • Productos o servicios: donde profundizan un poco más (sin matarse) en lo que venden.
  • Contacto: con un formulario frío y simple para que les envíen un mail.

No está mal. Mejor que nada. Pero esto no está aportando valor. Muchas de estas páginas que tienen esta estructura no tienen un blog. Y si lo tienen llevan meses o años sin publicar nada.

Es precisamente el blog donde hay que publicar, con frecuencia, artículos, vídeos, y otros contenidos que den respuesta a esas necesidades que tienen tus potenciales clientes. Eso llevará visitas a tu web.

Esas visitas consumirán esa información y algunos te contactarán para hacer consultas. Y de todas las consultas que te hagan, finalmente, terminarán convirtiéndose en clientes y generando ventas.

¿Todas las consultas se van a convertir en clientes? Por supuesto que no. No seamos ilusos. Pero algunos sí.

Si alguien te consulta, puedes tener por seguro que ya ha depositado algo de su confianza en ti. Ahora te toca trabajarla y acabar vendiendo.

¿Vas a empezar con el diseño de tu web? Échale un vistazo a este artículo primero donde explico Cómo empezar con el diseño de tu página web

Espero que estas claves te ayuden a mejorar los contenidos de tu web y crear otros nuevos que te proporcionen muchas ventas.

Si quieres aportar más información sobre los contenidos que debes publicar en tu web, te invito a que dejes un comentario. Me encantaría leerte. 

 

Sugerencias

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